miércoles, 12 de marzo de 2014

¿Planificar - Cantidad VS Calidad?

Las instituciones educativas deben velar por la formación permanente de quienes cumplen la labor docente. Una educación de calidad es reflejo de docentes calificados, comprometidos y actualizados. De ahí la importancia de aprovechar las reuniones de equipo, los consejos de docentes, y cualquier oportunidad en el quehacer educativo para un intercambio de experiencias.
            Es importante reconocer que la calidad educativa no se refleja solamente en las experiencias académicas, un proceso educativo eficiente se da en una escuela “respetuosa”, donde la convivencia escolar reconozca la dignidad de todos y cada uno de quienes hacen vida en la organización, en un clima de paz y justicia.
            Uno de los grandes retos de los docentes del siglo XXI es el uso RACIONAL de la tecnología. Hay que reconocer y aceptar que quienes llenan nuestras aulas son “nativos digitales”, diestros en el manejo de las mismas. Estos niños, niñas y adolescentes aprenden de una manera distinta a lo que  se le suele llamar “tradicional” (la forma en que los docentes activos fueron educados en el Siglo  XX).
El informe de UNESCO (Febrero 2013) “Hacia un aprendizaje universal – Lo que cada niño debería aprender” señala siete dominios importantes a desarrollar en cada niño, niña y adolescente, como aprendizaje importante para el siglo XXI. (Ver anexo)
            No es un problema específico de contenidos programáticos, ni siquiera de diseño curricular, es un  problema de competencia, es mirar hacia delante, y reconocer la utilidad de todas y cada una de las asignaturas a facilitar. Es una relación de calidad vs cantidad, de lo que es útil y necesario. Es estar consciente del por qué, el para qué y  para quién se planifica. Es tener claro las metas y propósitos de las unidades de aprendizaje. Es reflexionar sobre los contenidos en función de las competencias que debe alcanzar el estudiante. El resultado un estudiante competente.
            Según la Ley Orgánica de Educación el año escolar debe cumplir con 200 días de actividades. 40 semanas, para impartir entre 10 y 12 asignaturas semanales en el caso de Media General y entre 7 y 9 en primaria. Un promedio de 4 asignaturas diarias, 34 horas de clase semanales, si cada uno de los 200 días es de clase efectiva. Este es un análisis importante a la hora de planificar el trabajo docente. Tomando como referencia el calendario anual determinar: ¿Cuántas horas efectivas de clase tiene la asignatura que facilito? – por semana, por mes, por lapso –

            Una vez analizadas todas las variables se construye el plan, sin perder de vista que la planificación es un instrumento guía,  nunca una camisa de fuerza.

lunes, 14 de enero de 2013


 Este año cumpliré 38 años, se dice fácil. Algunos pensarán, “a los 38 todavía se es joven, se empieza a vivir”. Efectivamente  aún se es joven y todavía  hay mucho que hacer. El mundo está acelerado, las horas, los días  y los meses transcurren a una velocidad inusitada, y parece que el tiempo no alcanza para realizar todas las tareas que nos hemos impuesto, además de cumplir con nuestras expectativas, nuestros sueños, nuestras metas!!!
 38 años invitan a evaluar el camino recorrido, el gateo, los primeros pasos, lo explorado, los temores y sobre todo los éxitos y los fracasos.  Los fracasos convertidos en valorables enseñanzas,  tornados en aprendizajes para alcanzar metas y sueños. Horizontes abiertos, nuevos caminos partiendo de una máquina de escribir a la tecnología digital. De las limitaciones de una biblioteca hasta el mundo de google. Desde mi país hasta el universo. “El cielo es el límite”, “hasta el infinito y más allá”, frases que intentan recordarnos que cada uno de nosotros cerca su propio terreno,  crea barreras, muchas veces por miedo al fracaso.
 A los más jóvenes aquellos quienes aún gatean les recomiendo cautela y firmeza, para los que ya caminan que nunca olviden el camino que eligieron, no siempre será el más corto, ni el más bonito, pero será producto de su elección, para quienes están subidos en la máquina del tiempo,  que no se dejen atemorizar por lo que dicen o piensan los demás, y a todos que no pierdan la perspectiva, que el mundo cambia cada día, y que hay que estar en constante aprendizaje para poder brindar lo mejor de nosotros. Los mejores tiempos no han pasado, lo mejor está por venir y cada uno de ustedes se verá reflejado en la memoria de sus estudiantes, recordando  “yo tuve un gran MAESTRO”

¿Por qué soy docente?
Háganse esta pregunta

FELIZ DÍA DEL EDUCADOR

lunes, 25 de junio de 2012

PAZ Y NO VIOLENCIA


Educar para la Paz es educar en el respeto a los derechos humanos, los valores éticos y morales que rigen la convivencia. Educar en principios de libertad y justicia, que permitan a cada niño, niña y adolescente realizar su proyecto de vida, con el fin de trazar su propio camino hacia la felicidad.
El tema de la violencia en instituciones educativas ha captado el interés de padres y educadores por igual, preocupados por como se ha incrementado la agresividad, el irrespeto, las amenazas entre alumnos y otros miembros de la comunidad escolar. La represión, las normas altamente punitivas, la no confrontación, el autoritarismo, entre otras, no son la solución, aunque se piense que de esta manera se ejerce el control disciplinario y se “mantiene la paz”.
La LOPNNA viene a interceder a favor de niños, niñas y adolescentes creando, en la percepción de muchos, un nuevo problema interpretado como pérdida de autoridad, sin pensar que bajo esta ley se está construyendo un cambio socio-cultural que invita al Estado, la Familia y a la Sociedad, a un proceso de reflexión, diálogo y debate.
Para esto debemos conocer que hay que respetar las etapas de desarrollo de niños, niñas y adolescentes, sus necesidades y las responsabilidades que pueden asumir en cada una de ellas, así como reflexionar, en nuestro rol como padres, madres, docentes, sobre los aspectos claves en la transmisión de valores, y ser capaces de debatir sobre el modo de afrontar los conflictos, cuando estos surgen, generando estrategias que ayuden a confrontarlos y resolverlos, a partir de la creación de relaciones y vínculos afectivos basados en el respeto, la libertad y la justicia.

domingo, 29 de abril de 2012

Como Elegir un Texto Escolar

Elegir un texto para ser utilizado en el aula de clases, bien sea un libro integral, o uno referido a algún área, asignatura o similar, implica una importante decisión, ya que dicho texto acompañará al educando durante todo el año escolar.


Durante el último trimestre del año escolar, muchos editores hacen llegar muestras gratis de sus libros, con la expectativa de ser seleccionado para integrar la lista escolar.
Antes de decidir por este u aquel texto se deben evaluar y considerar algunos aspectos importantes tomando, como punto de partida, si el contenido del texto se corresponde con el currículo? el área? la asignatura? Según sea el caso. El contenido debe contemplar, por lo menos, un porcentaje significativo (75% o más) del currículo, área y/o asignatura. Esto se constata revisando rápidamente el índice de contenido comparándolo con el contenido programático del nivel, grado o año.

El siguiente paso es revisar la calidad del contenido: información actualizada, congruente, construida sobre conocimientos previos. Ilustraciones, gráficos, diagramas y fotos utilizadas como soporte de los contenidos presentados. El lenguaje utilizado debe estar al nivel de las expectativas de lectura del grado para el cual está diseñado, la redacción y el vocabulario específico de la materia deben ser utilizados en contextos fáciles de entender por los alumnos. En lo posible debe estar presente el uso de la tecnología, prestar atención a las prácticas de seguridad y salud, mostrando imágenes de personas aprendiendo, trabajando, jugando, etc. y elementos ambientalistas cónsonos con la práctica cotidiana.

El contenido debe presentar una amplia gama de estrategias instruccionales y de evaluación. Las actividades dirigidas al desarrollo de habilidades y conocimientos descritos en programas. Permitiendo a su vez, que el alumno se involucre en la solución de problemas, aplicación de conceptos y procedimientos, y sea capaz de comunicar sus logros. Debe presentar múltiples tareas: complementarias, dirigidas por el docente y libres. Tanto el contenido como las actividades deben permitir la integración entre áreas y/o asignaturas y entre éstas y la realidad social y comunitaria de los educandos.

Las evaluaciones deben ser significativas y consistentes con los logros que se esperan del curso.

El contenido debe estar libre de todo tipo de discriminación: racial, étnica, religiosa, genero, edad, discapacidades, niveles socioeconómicos, ocupación, política, etc. El material debe presentar más de un punto de vista, evitando el lenguaje subjetivo o valorativo, fotos e ilustraciones que inciten o permitan la discriminación y/o exclusión.

Otro elemento a considerar es el formato del texto, ya que estos deben diseñarse teniendo presente que van a ser usados por niños, niñas, adolescentes y/o jovenes, por lo tanto la organización del mismo debe ser lógica y fácil de usar, para lograr la destreza necesaria para un rápido manejo.

Los textos deben elaborarse con materiales de buena calidad y duraderos, pues han de soportar el manejo diario, por lo tanto el material impreso, el tamaño, el peso y la forma deben diseñarse para ser transportados fácilmente y con poco riesgo de daño.

Finalmente el costo, la relación precio – calidad

Un factor adicional a considerar es si el texto viene acompañado de una guía para el docente y/o un cuaderno de ejercicios complementarios.

Al tomar una decisión sobre que texto elegir, no se debe descartar el uso de otros textos para ser utilizados por los alumnos en el aula, especialmente en los grados superiores. Otros autores presentan otros puntos de vista y esto es importante. Pensemos que el texto elegido es el texto guía, más no el único.



jueves, 9 de febrero de 2012

¿Quiere Malcriar a su Hijo? Aprenda en diez Fáciles Lecciones

1. Sobreprotección, aislarlos del mundo
2. Dejarlos ser, para qué regañarlos si son perfectos
3. Trabajemos mucho para darles todo
4. Enseñarlos a decir no lo antes posible
5. Adivinemos sus pensamientos. ahorra tiempo al comunicarse
6. "Haz lo que yo digo, no lo que yo hago"
7. Necesario compararlos
8. Madre, padre y abuelos mantengamos cada quien su estilo
9. Mostrarnos débiles y cansados, que vean como pueden llegar a enloquecernos
10. ¿O quizás sea mejor enseñarlos a pescar y enseñarlos a pensar?

Blanca E. Siso M. Psicologa (2006)

martes, 17 de enero de 2012


Artículo 28-Derecho al Libre Desarrollo de la Personalidad.
“Todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad, sin más limitaciones que las establecidas en la ley".

Qué establece la ley?
Art. 5 Obligaciones Generales de la Familia
“…El padre y la madre tienen responsabilidades y obligaciones comunes e iguales en lo que respecta al cuidado, desarrollo y educación integral de sus hijos e hijas”…
Art. 8 Interés Superior de niños, niñas y adolescentes
Art. 13 Ejercicio Progresivo de sus derechos y garantías
Se reconoce a todos los niños, niñas y adolescentes el ejercicio personal de sus derechos y garantías de manera progresiva y conforme a su capacidad evolutiva. De la misma forma se le
exigirá el cumplimiento de sus deberes.
Parágrafo Primero: Los padres, las madres, representantes o responsables tienen el deber y el derecho de orientar a niños, niñas y adolescentes en el ejercicio progresivo de sus derechos y garantías, así como en el cumplimiento de sus deberes, de forma que contribuya a su desarrollo integral y a su incorporación a la ciudadanía acti
va".
Art. 14 Limitaciones y Restricciones de los Derechos y Garantías.
Art. 125 Definición – Medidas de Protección
Art. 347 Patria Potestad
Art. 358 Responsabilidad de Crianza

“El objetivo de la nueva doctrina es crear un equilibrio entre la libertad de estos y la autoridad de aquellos, pues el ejercicio de la libertad por parte de estos pequeños ciudadanos no puede ser ilimitada, pero tampoco los límites que se establezcan pueden ser mayores que para los adultos, en todo caso acordes a su nivel de desarrollo, y siempre dentro de los parámetros del bien común y la paz social, la seguridad del propio Estado y las libertades y derechos de los demás” (1)

La Dra. Del Moral, en atención al artículo 14 de la LOPNA, señala

“el derecho al libre desarrollo de la personalidad no es un derecho absoluto, no es ilimitado, ya que al igual que el resto de los derechos humanos, posee una naturaleza relacional que se manifiesta en un doble sentido: En primer lugar porque vivimos en una comunidad, en la cual debemos convivir conforme a un conjunto de reglas que permita la coexistencia de libertades, de derechos; y, en segundo lugar, porque dada la característica de interdependencia, el ejercicio c un derecho se ve limitado por el correlativo derecho del otro….
Entonces, los derechos de los demás son límites que se le ponen al sujeto y por supuesto a niños y adolescentes, por el hecho de vivir en una sociedad” (2)
La Ley establece claramente (LOPNA Art. 5) la responsabilidad primaria del padre y la madre respecto al cuido y desarrollo integral de sus hijos e hijas, y las decisiones que se tomen al respecto deben responder al “interés superior de niños niñas y adolescentes”, garantizando así “el disfrute pleno y efectivo de sus derechos y garantías” conforme a su desarrollo y evolución de sus facultades, reconociéndoles el ejercicio personal de los mismos con la debida orientación. (3)
También establece un orden cronológico de derechos y garantías, equiparado a la manera en que estos cobran importancia en la vida de NNA, comenzando por el derecho a la vida, a un nombre, a una identidad, etc., derechos que existen, pero a los cuales va accediendo progresivamente de acuerdo a su capacidad evolutiva.

La responsabilidad de guiar este proceso de desarrollo integral recae, primeramente, en los padres, quienes tienen la responsabilidad de crianza (Art. 358), “…la custodia, la asistencia material, la vigilancia, y la orientación moral y educativa de los hijos e hijas, así como la facultad de imponerles correcciones adecuadas a su edad y desarrollo físico y mental”. El ejercicio de la autoridad parental, pone límites a la libertad y por lo tanto al libre desarrollo de la personalidad, pero esto no puede entenderse como un poder ilimitado. Los padres son libres de proteger y criar a sus hijos conforme a sus valores y principios morales y religiosos y todo aquello que consideren importante para el desarrollo integral de los mismos, respetando sus derechos y guiándoles en el cumplimiento de sus deberes, estableciendo los límites necesarios para su protección.

Cuando los niños son pequeños los padres ejercen control total sobre situaciones como elegir la escuela, las actividades recreativas, la ropa, los amigos, etc.; en la medida que los niños se convierten en adolescentes esta situación va cambiando, de ahí la importancia de la participación democrática, de una buena comunicación, capacidad de escucha, y establecimiento de normas y límites orientados a desarrollar habilidades para la vida.

“Algunos ejemplos de esta necesaria ponderación serían: 1) el derecho a la educación frente al deber de cumplir sus obligaciones en materia de educación; 2 )el derecho al libre desarrollo de la personalidad, o el derecho a la vida privada e intimidad personal frente al deber de obediencia legítima y respeto a sus padres; 3) el derecho al juego, esparcimiento y recreación frente al deber de cumplir sus obligaciones en materia de educación; 4) el derecho a la libertad de tránsito frente al deber de obediencia legitima a los padres, facultados que están para dar las orientaciones y el cuidado de sus hijos; 5) el derecho a la libertad de conciencia, pensamiento y religión y el deber de escuchar y obedecer las orientaciones de sus padres, representantes o responsable cuando el ejercicio de este derecho contraríe su desarrollo integral o ponga en peligro su vida” (4).

Esto también es válido para los educadores, la escuela está en la obligación de orientar el ejercicio progresivo de derechos y garantías, así como en el cumplimiento de sus deberes, y al igual que los padres deben entender la responsabilidad que se asume en la formación integral de alumnos y alumnas. Pensar que la escuela es solo un centro para la formación académica y olvidar la formación para la ciudadanía responsable, es un grave error. Hay que formar para la vida, y por lo tanto brindarles las herramientas necesarias para convivir, potenciando fortalezas, ayudándolos en la construcción de su proyecto de vida.

Hay que proteger a niños, niñas y adolescentes, en ocasiones de ellos mismos, mas no hay que sobreprotegerlos. La Organización Mundial de la Salud, señala la importancia de desarrollar
habilidades para la vida, brindando información permanente en materia de protección, herramientas para el autoconocimiento, la autoestima, educación sexual, manejo de la presión de grupo, tabaco, alcohol, sustancias estupefacientes y psicotrópicas.

“De esa forma resulta evidente que tales prohibiciones se transforman en deberes de los niños que, de no ser obedecidos, podrían violentar sus propios derechos y consecuencialmente, dar lugar a imposición de medidas disciplinarias por parte de los padres, representantes o responsables, en su caso, o a las medidas de protección apropiadas según sean los casos, por parte del Consejo de Protección del Niño y del Adolescente, como establece el artículo 125 de la LOPNA, toda vez que la violación de los derechos puede provenir de la propia conducta del niño. Unas y otras, es decir, tanto las medidas disciplinarias que pudiesen tomar los padres ejerciendo debidamente la patria potestad, como las medidas de protección, no deben en ningún caso violentar derechos.” (5)

Entender que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho al libre desarrollo de la personalidad, no quiere decir que pueden hacer o decidir sobre sus vidas a su antojo. Al contrario es injerencia legítima de padres y madres, el proteger, cuidar y orientar en todo lo concerniente a la vida, educación, salud, higiene, desarrollo sexual, relaciones interpersonales, recreación, esparcimiento y tiempo libre. Hay que escuchar atentamente, manteniendo las líneas de comunicación abiertas, utilizar el diálogo y la mediación en la solución de conflictos, evitando las comparaciones, teniendo siempre presente que cada uno es un ser único y que los adultos están para ayudar en la difícil tarea de crecer y madurar.

REFERENCIAS

1. Anabella Del Moral, "Derecho al Libre Desarrollo de la Personalidad de Niños, Niñas y Adolescentes", IV Jornadas sobre la LOPNA pp.129, UCAB 2004)
2. eiusdem pp130
3. Exposición de Motivos, LOPNA, 2000
4. Yuri Emilio Buaiz Valera, “Los Deberes de los Niños y Adolescentes, Consideraciones para el Debate”, VII Jornadas de la LOPNA, UCAB 2006
5. Yuri Emilio Buaiz Valera, “Derrumbando Muros y Mitos sobre los Derechos de los Niños y Adolescentes”, VIII Jornada de la LOPNA pp.23 UCAB 2007

lunes, 18 de julio de 2011

Educando para la Participación Responsable

La condición de niños, niñas y adolescentes como sujetos plenos de derechos, exige de la escuela una educación orientada hacia la participación ciudadana. Corresponde a los docentes, como ciudadanos responsables y garantes de dar cumplimiento a lo dispuesto en la LOPNNA, orientar a niños, niñas y adolescentes en la participación responsable (Artículos 81 al 86).
La LOPNNA abre la puerta para establecer el debate democrático, señalando la importancia del respeto, del estar abierto a las diferencias, de reconocer el valor del punto de vista de otros, de ver y dar el sentido al mensaje y valor a quien lo ofrece, de detenerse a reflexionar, de superar prejuicios y ser capaz de escucharnos nosotros mismos.

La LOPNNA no conlleva pérdida de autoridad, al contrario nos brinda la oportunidad de ser los autores del cambio necesario creando el ambiente propicio para que niños, niñas y adolescentes aprendan progresivamente y de acuerdo a sus capacidades a tomar decisiones, a asumir las consecuencias lógicas de sus actos, capaces de asumir su rol como participantes activos de una sociedad democrática.
Para educar para la participación responsable, hay que escuchar a los alumnos, darles su espacio para expresarse, consultarlos para la toma de decisiones, especialmente aquellas que lo involucran. Ser firmes cuando hay que serlo, brindar mucho afecto y comprensión, especialmente en los momentos difíciles, teniendo siempre presente su condición específica como personas en desarrollo.


Crear un clima de respeto y tolerancia hará de nosotros mejores personas y mejores docentes.